Como parte del proyecto REDDESEARTEPAZ, Organizado por Transit Project (España), Centro Colombo Americano de Medellín (Colombia), El Levante (Argentina), Centro Cultural Chacao (Venezuela), Matucana 100 (Chile), Base 7 (Brasil), Caxalam (España) y FUNARTE (Nicaragua) apoyado por la AECID, se llevó a cabo la realización del proyecto “Manos que hablan” con el lema: Niños y Niñas haciendo animación en contra del maltrato infantil. Este proyecto resultó ganador de la convocatoria realizada por El Levante para el año 2009. La ganadora Rosario Carlino vino desde Argentina como parte del intercambio cultural de ambas organizaciones.
Se tra bajó con 24 niños y niñas provenientes de Talleres de Muralismo que promueve FUNARTE, en barrios de la ciudad de Estelí como: Oscar Gámez, Omar Torrijos, Boanerges López, y de las comunidades rurales Isidrillo y La Tunosa. Organizados en cuatro grupos de seis integrantes cada uno, y durante un lapso de cuatro días por grupo, realizaron cuatro cortometrajes animados y un video que da cuenta de todas las etapas de su realización, basados en las reflexiones previas sobre los derechos de los niños y la prevención del maltrato. Las niñas y niños trabajaron con mucho entusiasmo y demostraron tener predisposición a la reflexión y al análisis, así como también tener claros criterios artísticos y estéticos. A la vez están acostumbrados a hablar sobre sus derechos y reclamos producto de la acción formadora que ha realizado FUNARTE durante 20 años. Todo el equ ipo de FUNARTE estuvo involucrado, acompañando el proceso, facilitando todo lo necesario. Rosario Carlino nos dice: desde un primer momento me hicieron sentir parte del grupo. “Fue para mí una experiencia edificante y aprendí muchísimo en este tiempo, me alegra que este gran proyecto siga adelante y muchos artistas de varios países puedan participar y realizar esta experiencia”. Los objetivos planteados inicialmente, se orientaban a lograr en los niños y niñas una reflexión conjunta sobre el tema del maltrato infantil, y brindarles herramientas creativas nuevas a través de las cuales expresaran sus ideas, mediante la realización de un trabajo lúdico de creación colaborativa, enmarcado en un ambiente de afecto y respeto. Esta organización hizo posible que con cada uno de ellos se pudiera realizar un proceso integral que los involucró activa y participativamente en la creación. Primeramente se capac itó a todos los niños y niñas participantes en este taller sobre el abordaje inicial, el lenguaje del cine, las técnicas de animación y como se lleva a cabo. Se realizó en vivo una demostración de la técnica animando un muñeco de plastilina y juntos observaron los resultados. Después de esta introducción, se propone una reflexión con los niños y niñas, de la cual se desprende un interesante diálogo que parte del análisis de la situación familiar y escolar. La conclusión se resume en una lista de palabras sobre lo que necesitan los niños y niñas, sobre sus derechos, sobre su voluntad de ser bien tratados. En esta lista surgen las palabras atención, paz, libertad, amor, ser escuchados, cuidados, afecto, entre otras, que sirvieron de punto de partida para la elaboración de los guiones. Se formaron varios grupos para la realización del trabajo, en el transcurso de cuatro días se pasó por diferentes momentos como: realizar un ejercicio de imaginación y fantasía, en un lugar al aire libre y sin ruidos. Consistía en imaginar escuchando la voz que relata, con los ojos cerrados y en una postura cómoda, un recorrido caminando por un bosque, donde hay ríos, aves, insectos, y tratar de ir sintiendo el aire, el contacto con el suelo, los sonidos. El grupo escoge una escena o una mixtura de las ideas de todos como un valor positivo de lo que los niños y niñas creen que necesitan para prevenir el maltrato y para hacer valer sus derechos. Y también una escena que represente, en contraste, una situación no deseada, como por ejemplo, padres que no escuchan a sus hijos. Teniendo como eje la palabra que dio origen a la idea, también se representa en el cortometraje una toma de los niños diciéndola, y estas cuatro tomas son el hilo conductor del proyecto. Una vez decidido el guión, se analizan los escenarios y los personajes que serán necesarios para representarlo, y se procede a grabar los sonidos y las voces de los personajes que son las de los propios niños. Con el audio grabado, se comienza la tarea de construcción de escenografías, fondos y personajes de acuerdo a las necesidades estéticas planteadas en cada guión. Los personajes se construyen con un esqueleto de alambre, luego se corta la forma del cuerpo en espuma que se recorta y se pega, para finalmente hacerle la ropa de tela de los colores elegidos. Al final se le agrega la cabeza, las manos y los pies y se trabaja en el detalle de los ojos, cejas, cabello y nariz de acuerdo a cada personaje. Se usan de mane ra creativa diferentes materiales como poroplast, alambre, espuma, tela, plastilina, masilla epoxi, pinturas, yeso, papeles, pelotas plásticas, etc., y en cada uno de los personajes construidos hay algo del niño o niña que lo hizo. Se continua con la preparación de las escenas, la colocación de los fondos, la ubicación de los personajes, la composición fotográfica y la puesta de luces, así como también a ultimar detalles estéticos. Cuando todo se encuentra preparado, se comienza la realización de fotografías. E l proceso de filmación en esta técnica de animación consiste en la captura secuencial de fotografías con la cámara fotográfica conectada a la computadora, moviendo los personajes en pequeñísimos incrementos entre cada captura. El programa usado permite llevar un control permanente del movimiento de los personajes, y los niños y niñas aprenden a manejarlo, lo usan para controlar la magnitud de los movimientos, desplazamientos, y dar indicaciones sobre cómo mover al personaje. Seguidamente se pasa a la filmación de todas las escenas del guión, intercambiando sus distintos escenarios y personajes, utilizando el audio grabado y sincronizando los labios de los personajes de plastilina. Durante todo el proceso se registra en video para complementar la obra mostrando la manera en la que los niños y niñas han trabajado, y al terminar la filmación con los cuatro grupos, se edita el registro de video junto a las obras y se musicaliza y sonoriza, sincronizando las voces de los niños con los labios de los personajes. Finalmente, se llevó a cabo una nueva reunión con todos los grupos, pero esta vez acompañados de padres, compañeros e invitados de diversas instituciones, y se presentó una exposición de los escenarios, fondos y personajes previa a la presentación del video registrado y las obras animadas de los niños y niñas. Durante todo el proceso desarrollado, los niños y niñas supieron aprovechar el estímulo de una técnica antes desconocida, estuvieron bien predispuestos a adquirir nuevos conocimientos, tanto de la técnica como de la tecnología, asimilando la información con asombrosa rapidez para expresar su visión del mundo a través del arte, tomando responsabilidades de grupo, y trabajando en colaboración con precisión y paciencia. En las obras hay un reconocimiento de sus propias ideas sobre la protección, el buen trato, el diálogo, el afecto y la solución pacífica de los problemas. También expresaron sus puntos de vista sobre el maltrato, propusieron soluciones y maneras de actuar y reclamaron sus derechos, impactando en ellos mismos como grupo, como así también en su entorno. La obra final busca sensibilizar, educar y prevenir el maltrato infantil generando conciencia en el ámbito familiar y social en general, a través de la propia voz de los niños y niñas emergente de sus obras. Como proyección del presente proyecto, y para impactar directamente en las familias y docentes, se propone una difusión de la experiencia mediante la circulación del DVD y la exhibición en Internet, también con el fin de promover otras actividades que involucren a los niños y niñas como sujetos creadores que se expresan a través del arte. Concluido este taller de capacitación y creación del vid eo de animación, se presentó en el local de FUNARTE el día 23 de Octubre del 2009, con la asistencia de las niñas, niños, instructora, educadoras, madres, padres de familia e invitados de algunos organismos afines. Esta experiencia se considera que ha sido muy positiva por el intercambio compartido, por el mutuo aprendizaje de niñas, niños e instructora en un enriquecimiento en la formación, creatividad, comunicación, afecto y el respeto brindado entre todo el grupo. Ha sido una manera de contribuir a la prevención del maltrato infantil en Nicaragua a través de las obras artísticas de los niños y niñas, instalando una ventana abierta de su visión de mundo, que habla por sí mima. |